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Cristian López: “Agarro la
guitarra y algo me sale, siempre”
Por Mauricio Percara
Rollando Rolla, la mítica agrupación crespense, se presentó el sábado
16 junto a Noctámbulo (también de Crespo) en el Salón Policial, después de un
aparente letargo. Aprovechando esa ocasión, entrevistamos a Cristian “El Mafia”
López (36), voz y guitarra de la banda, quién habló sobre la agrupación y
mucho, mucho más.
La banda
¿Cómo empezó todo?
Hace unos 18 años empezamos. Antes de comenzar con Rollando Rolla, ya veníamos tocando con Maxi
(Miranda) en otra banda: Degollados.
Estaba Maxi, Mariano Canga, Mariano Ledesma y “Cachito” Hartman. También,
tocaba con mi hermano Martin.
En el ‘96 hicimos un trío. “Nano” Canga en el bajo, Maxi en batería
y yo en guitarra. Por razones personales, Nano dejó la banda. En ese lapso,
tocamos en el Club Atlético Paraná, se hacían recitales ahí en esa época. Fue
la primera vez que salimos con esa formación a tocar, hacía mucho frío.
Mano a mano, con Maxi, fuimos sacando los primeros temas.
Una vez, él tiró un riff y sacamos la
primera canción: Golpes, realidades y
resistencias. Hoy en día, todavía lo seguimos haciendo, le vamos agregando
cosas, la experiencia lo va mejorando.
Después, sacamos más temas. Yo no soy de los que hacen una
gran producción de temas durante el año, me lleva mucho tiempo hacer una
canción. Yo los realizo como a mí me gusta, como yo quiero. Y nosotros metemos
todos los temas, no descartamos ninguno, como otros pueden hacer. Por supuesto,
también tengo mucha música escrita que quedó ahí y que alguna vez va a salir.
Agarro la guitarra y algo me sale, siempre. Cada una de las partes se une sola,
no necesito romperme la cabeza. Sale alguna melodía y todo empieza, se
amalgama. No va en si a alguno le gusta o no, es por satisfacción personal. Y, también, a algunos les gusta…
Con nuevas incorporaciones, la formación de la banda quedó
así: Maximiliano Miranda en la batería, Claudio Zapata en el bajo, Hernán
Jacobi en guitarra y yo en guitarra y voz.
¿Hacia dónde los llevo la música?
Con Rollando Rolla tocamos en casi toda la provincia. De
pibes, teníamos la efervescencia de salir a tocar y conocer lugares. Fuimos a
Concepción del Uruguay, Ramírez, Viale, María Grande, Basabilbaso, Victoria, Hernandarias,
Diamante, Hasenkamp y muchas otras localidades. Volvíamos dos o tres veces, a
veces no querían que volvamos (risas).
También tocamos una vez en Santa Fe. Mucho frío, no nos
prestaron instrumentos los músicos de las bandas de allá. Pero conocimos gente.
A los personajes del lugar, obvio.
Cómo anécdota, te puedo contar que nos pasaba que eran las
seis de la mañana y estábamos en el techo en la sede de algún club y llegaba un
encargado y nos decía “¿qué hacen ahí arriba?”, le decíamos “viendo el
amanecer” y nos rajaban.
A Hasenkamp fuimos seis veces, conocían nuestras canciones y
las cantaban, nos querían. Era como estar de locales. Otro ejemplo es Sauce de
Luna. En esos lugares nos recibían como si fuéramos… una banda de verdad.
Nosotros siempre tocábamos de la misma forma, es lo que la
gente siempre rescato de nosotros, nada más. No somos grandes músicos ni nada
por el estilo, pero siempre dimos todo.
Muchas veces nos pagaban para tocar cuando estábamos de gira.
Acá, en Crespo, siempre tocamos por “el choripán y la coca” o por menos que
eso. Parece que acá no valoran tu esfuerzo.
Teníamos ofrecimientos para tocar en todos lados, incluso
para ir a Buenos Aires. Aquella oportunidad la dejamos pasar, por nuestros
respectivos laburos y otros temas. Si no se da, no se da, no hay que volverse
loco con ser famoso. Conozco gente que terminó cazando pajaritos en el monte,
esperando a que le graben un disco.
Almafuerte nos ha invitado a tocar, a través de gente de
otras bandas. En cierta ocasión, alguien que nos conocía a través de un
contacto con un grupo llamado los “Discípulos de Onán”, un pibe al que le
decían “El Bocha”, organizó un recital con Almafuerte y estuvimos con Iorio,
charlando. Nos contó anécdotas, hablamos, le dio a varios y a nosotros también.
Lo hicimos hablar, siempre tratando que tire alguna de sus frases agudas.
¿Por qué el nombre “Rolando Rolla”?
Por algo del lunfardo. Tiene otro significado, pero yo lo
tomé como un “Andar andando”. Yo lo tomo por ese lado. Queda a libre
interpretación. También, en esa época estábamos re locos.
¿Qué dejaron plasmado en disco hasta ahora?
Sacamos un demo, suena asqueroso. Siempre hay cosas que no
terminaron de cerrar. Primero grabamos un tema que suena bien: “Sólo pelear”.
Una historia, a los temas que hago no los armo tradicionalmente. Son tres
notas, sin coro, digo lo que quiero decir. Sin saberlo, tal vez sea animarse a
decir lo que otros no se animan a decir. Como diría Nietsche, el músico y el
artista nunca se animan a hacer algo así.
-Y al que critique le regalas un frasco de mermelada, para
contrarrestar lo agrio. Como hacía Nietsche…
Sí, lo importante es expresar lo que se quiere. Desde lo
político, social. Hay que buscarlo, se puede ser directo o no. Para mí es así.
Ahora si estoy haciendo canciones con coro, porque me gusta cómo quedan así, me
sirven los estribillos para fusionar varias historias, por ejemplo. Pero
nosotros nunca buscamos ser famosos. Si viene, viene.
Influencias
¿Qué música fue la que te marcó el camino? ¿Qué bandas escuchaste a lo
largo de tu vida?
Como mi viejo tenía la radio, esde chico escuchaba Riff,
Sumo, Sobrecarga, KGB, Spinetta, Hermética, La Renga, Punto G. Me acuerdo de “Don
Cornelio y la Zona”, la banda de Palo Pandolfo, me gustaba el tema “Ella
vendrá”. En esa época me gustaba, ahora no sé.
Escuchaba AC/DC y bandas como Pantera, aunque a veces no las
soporto. Internacionales no me gustaban tanto, por ahí escuchaba esos temas
melódicos de los ‘90 y me daban ganas de partir el disco, de romper el cassete,
para que no lo pasen nunca más.
¿Qué bandas de la localidad y la zona te gustan?
Las bandas que me gustan son 220, siempre parejito, un
poder. Me gustaba La Podrida también, hace mucho que no los escucho. Y también
conocí a los Sublevados, de Ramirez, desde que éramos chicos, desde los 15
años.
Regreso y fantasmas
del pasado
¿Separación o distanciamiento?
Nunca nos separamos. Las cosas de la vida, como empezar a
trabajar más para mantener a la familia, te desgastan. Un día fui a ensayar y
ya no era lo mismo. Dormir poco, levantarme temprano para ir a laburar, era
otra cosa. Nos seguíamos viendo, pero ya no tocábamos.
En la formación actual no está Hernán Jacobi…
“El Rata” (Hernán Jacobi) estuvo con nosotros casi desde el
comienzo, cuando ya teníamos una agenda de shows y hasta nos pagaban por tocar.
Ahora, cuando volvimos, no lo incluimos decidimos que no esté con nosotros.
Resolvimos ser los que siempre le pusimos fichas a la banda y no estuvimos
paseando por todos los grupos. Eso y otras actitudes fueron las razones que lo
terminaron descartando.
¿Se viene un disco?
Hoy en día, estamos armando la estructura necesaria para
grabar por nuestra cuenta. Queremos hacer algo por nuestros propios medios. De
esa manera, no tenés reloj. No te limitás, ni condicionás. Y así, siempre sale
algo.
Hombre de radio y
libros
¿Cómo fue tu historia en la radio?
Salía a cobrar el servicio por las casas, cuando teníamos el
circuito cerrado en FM 100. Estuve de operador. También hacía locución
comercial de eventos, notas y conducción. Alguna vez, hasta realicé un programa
de música alemana. Algunas canciones están buenas.
Es difícil hablar para mucha gente, es un compromiso. Ahora
trato de no escuchar radio, me da asco. Están todos influenciados por los
partidos políticos, nadie es imparcial. Sobre todo me molesta una mujer, que
está a la mañana, que no sabe ni hablar.
El último gran referente creo que fue mi viejo (Héctor
López). Ayudaba a mucha gente, decía cosas que por ahí no le gustaban a mucha
gente. Le fue fiel a lo suyo, nunca se arrodilló ante nadie. Yo tampoco. A él
lo conoce todo el mundo, le hacen homenajes. Rescato su honestidad, puede andar
con la frente en alto.
En algún momento creí que estaba preparado para decir las
cosas, con cierta altura. Pero hay días que no tengo ganas de hablar y la radio
se trata de eso, todos los días tenés que hablar. Hacer móviles, nunca me
gustó. Creo que no tengo vocación.
Acá, en Crespo, vemos que están siempre los mismos. Están en
los chismes, las pavadas. A veces dan ganas de meterles un palo por el
micrófono. Hay otros que son mucho más gente y no tienen la oportunidad.
Antes parafraseaste a Nietsche, ¿leés mucha filosofía?
Filosofía. Me gusta la observación, conocés como es uno,
como es otro, pero hay cosas que nunca te terminan de cerrar. No sé si soy un
gran observador, no soy muy metódico o detallista, pero trato de serlo.
Siempre leí. “Dame el
libro más grande que tengas”, decía. Me gusta la historia, argentina sobre
todo. A mí me gusta saber. Y dicen que el saber no ocupa lugar. Al ir leyendo
te vas acelerando un poquito. En base a eso, podés sacar tus propias
conclusiones.
Al leer a alguien que sabe, entendés mejor lo que
seguramente ya sabías. El que sabe, sabe. Es así. También los amigos son
importantes, me gusta juntarme con gente copada.
Rollando Rolla toca el
11 de Mayo en el San Benito Rock.
Contacto: https://www.facebook.com/rollando.rolla
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